Pequeña Cattleya nació de un amor inmenso: el de una mamá por su hija.
Cada diseño, cada costura y cada detalle está inspirado en Annie Cattleya, una pequeña flor que llenó nuestra vida de color, ternura y propósito.

Aquí creemos que los primeros años de un bebé son un tesoro que se guarda en el alma. Por eso, cada mameluco, cada cajita sorpresa y cada empaque se hace con cariño, para acompañar esos momentos únicos que solo se viven una vez: el primer anuncio, el primer abrazo, el primer “mamá”.

En Pequeña Cattleya, no solo entregamos productos…
💗 Entregamos recuerdos.
🌸 Entregamos sonrisas.
🕊️ Entregamos amor hecho detalle.

Nuestro deseo es que cuando recibas algo nuestro, sientas esa mezcla de ternura, dedicación y magia que solo una mamá sabe poner en lo que hace.

Porque cada bebé es una historia que comienza con amor…
y nosotros queremos ser parte de esa historia.

 

Pequeña Cattleya — Donde los momentos más dulces florecen. 🌷